viernes, 4 de abril de 2014

[Reseña] La suerte de los irlandeses – J. L. Rod

La suerte de los irlandeses PortadaUna novela negra en toda su expresión. Una magnifica historia oscura y decadente que describe una humanidad corrupta, un gobierno vergonzoso, una crisis económica y un héroe diferente, pero al fin y al cabo, héroe.

La novela es el desarrollo de un caso asignado al detective Pat MacMillan, un español de ascendencia irlandesa que trabaja como agente de contrainteligencia en el máximo organismo de seguridad española. MacMillan es escogido para atender el caso más oscuro que el gobierno español puede enfrentar en su historia contra el grupo terrorista ETA.


La novela negra como género

Antes de hablar detalles específico de la historia quise investigar un poco más sobre este género literario, pues de acuerdo con el sitio Web del autor, el libro “La suerte de los irlandeses” es considerado una novela negra (algo que confirmé después de leer la historia).

De acuerdo con Wikipedia (y otras fuentes), la novela negra se define como “la novela del mundo profesional del crimen”, definición dada por Raymond Chandler en los años 50s. Si se investiga un poco más en Internet sobre ejemplos de Novela negra, se encuentra que este género se refiere a novelas policiacas donde los argumentos tienden a ser más violentos de lo normal, donde los personajes que funcionan como héroes son oscuros y no tan héroes, y donde no es tan clara la separación entre los personajes buenos y malos de la historia. Normalmente los personajes de este tipo de novelas son decadentes, oscuros, y hasta fracasados en muchas áreas de sus vidas.

Lo primero que viene a mi cabeza con estas descripciones (y que se confirmó después de leer la historia) es personajes como el protagonista de “16 blocks”, personaje interpretado por Bruce Willis, cuya forma de ser, valores y comportamientos son bastante diferentes de lo que estamos acostumbrados a ver en el héroe típico de una historia. 

Esa es la gran diferencia entre personajes como el Detective Pete MacMillan, un personaje vulgar, oscuro, melancólico y decadente, y el agente Adam Dalgliesh , personaje que referencié en otras entradas de este blog, y que es un héroe elegante, correcto, íntegro y lleno de valores.
 

Un excelente inicio

El libro sorprende desde el comienzo. El primer capítulo es una situación que ocurre en Venezuela que deja al lector sin aliento.

Y esto es fundamental, pues una novela y mucho más una historia de suspenso debe comenzar con una alta dosis de emoción y suspenso. 

En una época donde se publican miles de libros diariamente, es fundamental que los libros nos mantengan conectados, y un buen inicio es fundamental para lograrlo. Felicitaciones al autor por tener un inicio excelente.

 
El conocimiento en frases

Hay un comportamiento común en el detective MacMillan y que se mantiene constante a lo largo de toda la novela, y es el estar citando constantemente frases, canciones, libros de la historia. Esto tiene un aporte positivo al libro pero también presenta una pequeña falla al ser un poco excesivo.

Como punto positivo está el hecho de tener tantas referencias a la literatura en general. Cuando el lector es un fanático de la lectura (como yo), es agradable ver formas de pensar y pensamientos que abstraídos de un libro determinado pueden aportar para resolver un caso determinado. Eso es excelente y brinda un mensaje al lector de que el conocimiento es muy útil para cualquier situación.

Lamentablemente, es un poco excesivo y se vuelve en algunos momentos un poco surreal el estar constantemente citando frases, pues a veces es difícil de imaginar un agente secreto citando al pie de la letra frases de filósofos, cantantes, actores, cantantes y políticos, y mucho más, cuando lo hace todo el tiempo. 

Aunque el exceso es poco y no afecta la lectura de la historia, si creo que un poco menos de estas citas podría haber logrado una historia más real.

Es interesante que es posiblemente la única falla que veo en esta novela es este ligero exceso de frases, pues que si tuviera que resumir la historia de la suerte de los irlandeses en una sola palabra, diría “extraordinaria”.


Cultura española como ingrediente de realismo

Es evidente que al leer la novela, nos encontramos con una historia española que habla de organizaciones como ETA, lugares como el palacio de Mocloa y costumbres como las habituales en Madrid en el año nuevo. 

Y esto es evidente hasta en la forma de hablar de los personajes. No soy español pero conozco y trabajo con personas de España, y a medida que leía el libro era increíble lo real que me imaginaba ciertas conversaciones. 

Excelente manejo cultural de los personajes a través del idioma, las costumbres, los lugares y hasta la cocina.

De verdad que sería excelente que las novelas (y mucho más las policiacas) describieran con más ahínco las costumbres del lugar que están tratando. 

Excelente por este autor J.L. Rod que logra hacerlo en una historia muy bien manejada.
 

Pat MacMillan: El héroe decadente

Cuando comencé a leer sobre el género de novela negra, supe desde el principio que el agente Pat MacMillan sería un hombre con problemas serios en su forma de ser y de actuar.

Sin embargo, nunca me imaginé que fuera tan fuerte el personaje en su forma de ser. Excelentemente descrito, Pat MacMillan se hace querer por el lector en muchos momentos, se hace odiar en otros y logra irritar y replantear toda lo que puede estar en la cabeza del lector acostumbrado al héroe íntegro y transparente.

Me encanta este personaje y de verdad que me ha motivado fuertemente a leer otras novelas consideradas “negras”.


Un contexto excelente

Una historia que involucra al gobierno español a finales de la primera década del siglo XXI implica hablar de crisis, y en este contexto se desarrolla la historia. 

Aquí se ve una excelente descripción y profundidad de como las costumbres de España son afectadas por la crisis española, sobre como las personas cambian cuando las condiciones económicas no hay y como quienes si tienen dinero se enfrentan a una sociedad en crisis. 

De por sí, hay un relato desgarrador en el libro de alguien que llega a la máxima necesidad y tiene que hacer “cola” para pedir un plato de comida y llevarlo a su familia, que hace que el lector realmente se replantee temas sobre la vida.

Y trascendiendo la crisis española, llama mucho la atención como la acidez del protagonista (y algunos personajes más) reflejan los gustos del autor. Creo que J. L. Rod aprovecha a su “héroe” para opinar sobre cocina, música, celebridades, de una forma que genera más de una sonrisa en el lector. Felicitaciones J. L. Rod.


Suspenso e intriga sin control

Esta historia es una thriller total. Creo que más de un lector gritó en algunos capítulos y lloró en otros. 

Excelente suspenso manejado por el autor generando en el lector miedo, intriga, tristeza, de una forma tan extraordinaria que ya estoy anhelando leer una nueva historia de este autor.


¿Una secuela será una buena idea?

Aquí es donde debo expresar mis reservas sobre una posible secuela de la novela. De acuerdo con el sitio Web del autor, ya hay dos novelas que estarán disponibles próximamente, y por sus portadas, es evidente que serán dos casos más para el Agente Pat MacMillan.

La verdad… no sé si es buena idea… creo que la historia terminó tan perfecta, que me cuesta creer que una segunda o tercera parte sean adecuadas. 

Me siento como cuando termina una película y los espectadores saben que la historia es tan perfecta que no debe haber una secuela. 

La verdad esperaré anhelante leer las siguientes historias, y espero estar equivocado, pues seriamente veo muy difícil que las secuelas sean mejores que esta primera parte, llena de misterios, emoción y mucho español.

¿Ya han leído esta novela? Si no es así, les recomiendo comprarla y comentar esta entrada. 

Conclusión: Un libro excelente!!!



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